El viernes 2 de diciembre pudimos leer en la sección noticias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas este titular Un nuevo dispositivo obtiene imágenes en 3D a partir de radiografías, cuya nota de prensa completa expresa en su primer párrafo “El objetivo es aplicar este sistema a los dispositivos existentes en los hospitales para realizar radiografías”.

Esta afirmación ha provocado un revuelo de comentarios llenos de incertidumbres tanto por la falta de contexto informativo como por la visión de futuro que ocasionaría esta tecnología con patente por parte del CSIC (con un 40%), la Universitat de València (con un 30%), y el Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia de la Universitat Politècnica de València (30%).

Método de obtención de imagen

La no concreción de la información nos deja a los profesionales de la radiología en un ‘impasse’ porque conocemos métodos de reconstrucción que no son proceden de TAC, como es la tomosíntesis cuya aplicación en la imagen de mama ya ofrece resultados importantes para la resolución, precisión y algoritmo diagnóstico en la detección y seguimiento del hallazgo senológico.

no nos explican estas cosas:

1 Cuántas imágenes hay que obtener de un mismo paciente para generar una reconstrucción 3D.
2 Validez de esa imagen 3D para el diagnóstico.

Pero el problema en esta información del CSIC es que además de la extraña afirmación tales como “como la Tomografía Axial Computarizada (TAC), en la que se realizan múltiples radiografías” ( cuando en realidad se obtiene un volumen de datos en base que un modelo de reconstrucción permite después separan cortes bidimensionales de diferentes planos o curvas) , no nos explican estas cosas:

1 Cuántas imágenes hay que obtener de un mismo paciente para generar una reconstrucción 3D.

Aunque se cite la técnica de “reconstrucción basada en geometría proyectiva (técnica que permite establecer correspondencias entre dos imágenes como en el caso de la visión estereoscópica o entre la imagen y el contorno)” en un símil a la Realidad Aumentada, lo cierto es que la imagen de la Realidad Aumentada se basa en varias imágenes y no una sola. Por tanto, desde la imagen bidimensional de una radiografía (como el ejemplo de la foto inferior) a la reconstrucción 3d sí es cierto que se puede generar una reconstrucción, pero no sólo con una única radiografía.

radiografias3d
Imagen del CSIC

2 Validez de esa imagen 3D para el diagnóstico.

Existen imágenes de mayor espectro de tejidos que la radiografía como los propios scanograma o topograma que se hacen en la planificación de un estudio de TC (TAC) o de RM (Resonancia magnética), pero no tienen validez diagnóstica. E incluso las reconstrucciones con segmentación de tejidos las tenemos que tomar como un elemento de ayuda a la decisión diagnóstica.

Así que, ¿cómo es posible que se afirme que una imagen reconstruída desde una radiografía podrá, según la nota de prensa, “reducir el número de pruebas necesarias para el diagnóstico” si no conocemos la adopción que han hecho las Sociedades científicas de Radiología? Por último, “el dispositivo patentado puede instalarse en equipos de rayos X ya existentes mediante una adaptación y calibración, con el consiguiente ahorro económico”, en mi opinión ya es una aventura esa afirmación, que denota entusiasmo antes que realidad porque necesitamos muchas más certezas no descritas en la información.

Cierto es que la reconstrucción de elementos tridimensionales a partir de imágenes (fotogrametría) es una línea de estudio que procede de los primeros investigadores de la imagen fotográfica allá por el siglo XIX. Es indudable que llegarán soluciones diferentes y complementarias a la radiografía o imagen bidimensional radiográfica, pero antes de sacar a la luz una información es más óptimo pensar en que en este caso falta mucho para poder afirmar el titular de la noticia, que por cierto han replicado decenas de webs digitales.

Pensemos en el impacto aplicado y no en la visión comercial.

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