Este artículo se une a la iniciativa #sanidadSINruido (prevista para miércoles 27 de abril de 2016) que pretende mostrar los problemas de salud que produce exceder el límite recomendado de ruido ambiental en los ambientes sanitarios.

Centrados en los Servicios de Radiología, el primer problema de base es la zona de espera de los pacientes. Suele ser ruidosa, porque ‘obliga’ a los pacientes a mantener sus conversaciones en tono de voz alta por los avisos de megafonía para que entren en su turno correspondiente a su sala de registro de prueba. Sin embargo, este tipo de avisos cuando incluye el nombre el paciente está incumpliendo el derecho a la confidencialidad de los datos (Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica): ningún otro paciente debe saber ni el nombre de otro de los pacientes ni tampoco el tipo de prueba a la que va a ser sometido. Simplemente, el hecho del aviso por megafonía “Fulanito de tal y tal; pase por cabina número tal”, está revelando al resto de los pacientes en espera que se va a realizar una prueba de mamografía, o de ecografía, o de control oncológico.

Ningún Jefe o responsable de Servicio debería permitir en Radiología que esto sucediera. Como ejemplo, podemos ver que ya hay muchos centros donde las citas tienen asignados unos códigos (como los de entidades bancarias) y que avisan del número de código a la sala por dónde debe pasar:

Los accesos a las salas de espera de Radiología suelen tener indicativos de las zonas de espera, que pueden estar ambientados con sistemas de visores de TV que contienen o programas de directo o con consejos de promoción de salud.

pasillo salas espera radiologia

Pero los ambientes de espera, cuando son diáfanos, convierten dichos espacios de espera en auténticas reuniones de conversación. He comprobado que esas TV con programas específicos de promoción de salud suelen captar la atención de los pacientes, disminuyendo el volumen de voz y aportando valor al conocimiento de buenas prácticas saludables.

Otra de las zonas de mayor elevación de voz son los puntos de atención a pacientes desde la atención administrativa: Las quejas, las comprobaciones y las ‘ayudas’ a comprender la información a Pacientes son mecánica habitual en estas zonas.

Recorridos internos de Radiología

El lugar más silencioso de un Servicio de Radiología se reserva para la Sala de Informes, donde los Radiológos pueden ver interrumpida su labor de análisis de las imágenes cuando reciben llamadas de interconsulta de otros médicos o por interacción con los Técnicos de Radiología que les informan de algún dato relevante en la realización de una prueba radiológica.

Las Salas de Ecografía, Mamografía, TAC, Resonancia o de otros equipos tomográficos, pruebas de Medicina Nuclear o de Radioterapia, suelen ser benevolentes con el exceso de ruido o volumen de voz. Pero en las salas de radiografías tenemos un problema, frecuentemente derivado por el ‘colapso’ de citas o de pruebas que se citan. El Técnico bien entrenado en la comunicación con el Paciente emplea tono de voz amable y tranquilo, incluyendo el nombre del paciente y el número de radiografías y la posición de forma anticipada para que el paciente pueda conocer y colaborar.

Pero la voz alta es frecuente, no sólo porque es posible la falta de entrenamiento sino porque cuando se realizan demasiadas pruebas, ‘se baja la guardia’ y se le habla al paciente de lejos, sin mirarle a los ojos para recibir el feed back de que el Paciente ha entendido las instrucciones y con cierta desatención. No negaré que a mí me ha pasado, y también afirmo que tengo que emplear diversas técnicas para recuperar la correcta comunicación. Sin embargo, es difícil mantener dicha conjugación ‘conversación integral’ con un el exceso de pruebas que por turno suelen colapsar la sala con sus citas por turno.

Soluciones

La gestión de las citas y la comunicación con el paciente – para acceder a las salas de pruebas o para darle las instrucciones – se puede y debe mejorar, y no hay más que comprobar que un Servicio con niveles de silencio se debe a que está mucho mejor gestionado que un Servicio – hospitalario o de Atención primaria – donde hay excesos de ruido. ¿Como plantear soluciones? Es evidente que entre todo el equipo de profesionales del Servicio.

Una última relevancia: Las pruebas pediátricas son especiales porque el niño suele tener miedo a separarse de sus padres para realizarse la prueba. La ambientación pediátrica es un éxito contrastado que permite mayor éxito en la realización de las pruebas pediátricas, habitualmente ‘acompañadas’ de sollozos de los niños.

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